Masaje Tántrico para Hombres, la magia de la sexualidad masculina

Masaje de los testículos

Masaje de los testículos

Posiblemente, cuando hablamos de masajes eróticos referidos al hombre pensemos exclusivamente en masaje del pene, pero esta ciencia ha avanzado mucho y en la actualidad encontramos masajes que van mucho más allá del reconocido masaje lingam, un masaje tántrico para hombresaltamente reconocido por sus efectos positivos para el control de la eyaculación precoz y otros trastornos sexuales, como la disfunción eréctil.

Masaje testicular – Estimula svadhisthana, el segundo chakra

Existen, como decimos, multitud de masajes más específicos, como puede ser el masaje prostático que utiliza el punto G masculino, localizado en el recto, para proporcionar placer y relajación y que, si acudimos a un profesional, podemos elegir entre tener un final feliz o no.  El masaje del glande, un tipo especial enfocado en esta parte del pene, etc. … muchos de ellos utilizados de forma eficaz en la terapia sexual para parejas.

Pero unos de los menos conocidos es el masaje testicular al que va dedicado este artículo, una parte de los genitales masculinos capaz de proporcionar al hombre muchos más placeres de los que, por regla general, estamos habituados a lograr.

La filosofía taoísta nos dice que en los testículos se almacenan los recuerdos de nuestros ancestros masculinos, lo cual tiene un valor en sí mismo como trabajo de deconstrucción de las creencias patriarcales que se han venido heredando, revisitando y cambiando estos conceptos actuales.

Por otra parte, los beneficios físicos son más que visibles y al instante, ya que al poco de recibir un masaje en los testículos sentiremos en toda esta área erógena un resurgir lleno de vitalidad, vibrante de salud y de energía.  Mejorará notablemente el flujo sanguíneo y su circulación. Conseguiremos, por tanto, erecciones y eyaculaciones mucho más poderosas, incluso aumentarán de tamaño gracias a este aumento del flujo de la sangre. En definitiva, se logra una mejora de la salud de los testículos, mayor cantidad de esperma y una mejor calidad sexual a cualquier edad.

Cómo dar un masaje en los testículos paso a paso

Comenzaremos con un estiramiento de la piel muy suave alrededor de los testículos, uno en cada mano hasta que sintamos un leve impulso incómodo en la boca del estómago que llega desde la glándula prostática. Cuando nos sintamos de este modo, iremos soltando lentamente el estiramiento, podemos repetir este movimiento de 15 a 20 veces.

A continuación, nos acostaremos boca arriba e iniciaremos un masaje más agresivo y profundo del tejido eréctil que encontramos bajo los propios testículos y los bajaremos hacia el ano. Este movimiento lo haremos con ambas manos y frotando toda esta zona girando en círculos.

Seguimos con el mismo grado de intensidad y agresividad por la parte interna de los muslos, lo más cerca posible de los testículos, masajeando profundamente bajo ellos hasta que sintamos las manos, que deberán estar en cada muslo interno, que se tocan, seguiremos dirección al hueso púbico y masajearemos a su alrededor y más abajo alrededor del tejido eréctil del pene. Esta parte puede ser masajeada largamente, por periodos superiores a los diez minutos, asegurándonos de que este tiempo será el mismo para todas las zonas cubiertas con anterioridad.

Después de este tiempo, podremos pasar a realizar ejercicios jelqs, es decir, aquellos destinados a agrandar la longitud y circunferencia del pene, para ello verteremos una buena cantidad de aceite lubricante por los testículos y, en general, por toda el área que los rodea.

Consideramos que toda el área genital está calentada por los masajes realizados, nos concentraremos específicamente en los testículos. Repetiremos el estiramiento de los testículos del mismo modo a como se iniciaron los ejercicios, con una repetición de 15 a 20 veces seguidas. Posteriormente, utilizaremos el dedo pulgar e índice para masajear y estirar al mismo tiempo la piel de los testículos, presionando y rodando suavemente con estos dedos el área alrededor de los testículos, pero evitando dar sobre ellos directamente, con especial atención a su área divisoria. Realizaremos este ejercicio durante cinco minutos, estiraremos la piel mientras con los dedos pulgar e índice masajearemos con un movimiento circular.